Reducción de pecho: ¿Cuándo lo cubre la seguridad social?

Publicado en por Juan Camilo

La cirugía para reducir el pecho o mamoplastia reductora, es una cirugía plástica encaminada a disminuir el volumen y la masa mamaria con el objetivo de mejorar la salud y la estética.

¿En qué consiste?

La reducción de mamas es una de las cirugías plásticas con mayor tasa de éxito y satisfacción para la paciente, pues generalmente se someten a ella las mujeres que han padecido por mucho tiempo dolores de espalda debido al peso excesivo de sus mamas.

Este procedimiento se realiza bajo anestesia general con una duración de 2 a 3 horas. La incisión quirúrgica se hace en forma de 'T' invertida desde el borde inferior de la areola. En la mayoría de los casos se ponen implantes pequeños para elevar el pecho y mejorar su contorno.

Luego de la cirugía debe tenerse en cuenta que el reposo ideal son 2 semanas y hasta 6 semanas sin esfuerzos físicos. Además la paciente tendrá en cuenta que no podrá amamantar a un futuro bebé pues durante la intervención se retira grasa y glándula mamaria.

¿Cuándo la seguridad social cubre esta cirugía?

Según la SECPRE (Sociedad Españlña de Cirugía Plástica Estética y Reparadora), las cirugías que cubre la seguridad social de España, son en su mayoría del tipo reconstructivo y en algunos casos las que pretenden mejorar la calidad de vida del paciente por afectar directamente su salud, pero en ningún caso por motivos estéticos.

En el caso de las mamas, será un procedimiento que compete a la seguridad social siempre que sea por:

  • Corrección de asimetrías congénitas (no por cirugía estética previa)
  • Mamas muy voluminosas (gigantomastia) que produzcan problemas médicos (como dolor lumbar o dolor cervical, desviaciones de las vértebras por el peso, pérdida de las curvaturas normales de la columna, adormecimiento de los brazos)
  • Reconstrucción de una mama tras un cáncer
  • Eliminar una ginecomastia (en el caso de los hombres puede haber un aumento de la glándula mamaria por alteración hormonal)

En caso de una gigantomastia es necesario que el médico de cabecera derive al traumatólogo y ginecólogo, especialistas que realizarán un examen físico y justificarán la necesidad de la cirugía reductora según la enfermedad que dicho peso esté generando. Ellos a su vez derivarán al cirujano plástico quien es el médico que finalmente toma la decisión y realiza la intervención.

Debe tenerse paciencia para conseguir esta cirugía por la seguridad social, puesto que debe demostrarse que afecta la salud y por considerarse un procedimiento electivo y no urgente, puede tomar su tiempo.

Lo importante es insistir y consultar, pues las consecuencias de una gigantomastia van desde el padecimiento físico hasta el deterioro emocional por baja autoestima.

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